En esta vida ahí dos
caminos.
Y ambos son el
infierno.
La vida están
tormentosa como la puedas ver, es como una obscuridad inmensa tan inmensa que
aunque tengas un poco de luz en tus manos no puedes ver sobre aquello negro que
esta enfrente de tus ojos, no importa cuanto trates de ver simplemente no ahí nada,
absolutamente nada.
Te
acostumbras a vivir en ella y los que te rodean también, como cuando ocurre
algo tan desagradable, todos asta un grado te tienen lastima pero después simplemente
desaparece se vuelve costumbre lidiar con alguien destruido, tu familia también
se acostumbra, ya no importa si gritas
en las noches a causa de una pesadilla, no importa si aun no hablas tanto como
antes, no importa ya si no sonríes, todo
se vuelve una rutina, la rutina del gran sufrimiento y es donde te das
cuenta el valor que tienes sobre las
personas, cuanto vales para ellas y ellas para ti, cuanto una personita de ocho años se va corriendo a dormir contigo
aun después de un año todas las noches para acobijarse contigo y decirte algo reconfortable.
Pero también
te das cuenta que no importa cuanto grites y cuanto quieras salir de la
obscuridad esa siempre te asecha, todo
te recuerda a eso que no quieres pensar la radio, la televisión, la sociedad, tu
familia. ¿Qué caso tiene sobrevivir?, nadie entiende aquel dolor, solo tu, ese
hueco que quedo, esa marca que jamás se borrara, por que sabes que el nunca se
ira, vivirá ahí en tu cabeza, en tus sueños y todos los días revivirás los
gritos y aquellos ojos color café que te
miraban penetrantes y esos azules que te miraban con suplica. Y te sentirás
culpable por que no hiciste nada, no lo salvaste simplemente miraste como se lo
llevaban y lo masacraban y meses después estabas ahí mirando su tumba repitiéndote
cada instante, “PUDISTE SALVARLO PERO NO LO HICISTE”
Y cuando llegas con las personas que
supuestamente, te podrían salvar te dan la espalda, les gritas pero no te escuchan simplemente
ignoran el sufrimiento, pero después cuando miras todo cada día, te das cuenta
que a ti también te da miedo lo que ha ellos les da de ti. El sufrir, porque tu
también huías de el pero te alcanzo y ellos tratan de huir de el pero tal vez,
solo tal vez algún día los alcanzara, y entonces. ¿Tu estarás ahí para
consolarlos?, serás valiente y soportaras el sufrimiento de las demás personas,
¿trataras de ayudarlos cuando ellos griten? o ¿te ras de los oídos sordos como
ellos lo hicieron?, ahora lo tienes todo, pero luego te darás cuenta que no
tienes nada, que esas personas “tus amigos” simplemente se desvanecerán, como
la madera en el fuego y solo quedara un pequeño polvo de lo que un día fue un
gran árbol, que como estúpido creíste que era el mas fuerte de todos.
Se caira y
no podrás evitar llorar, llorar por eso que nunca existió, por esa persona que ya no existe y por aquella
que se arriesgaron por ti y sufren contigo, esos que no le tienen miedo al
sufrimiento.
Y por ultimo
recordaras que: “Los amigos se cuentan con los dedos, la familia también tiene
miedo al sufrimiento y la culpa te acompañara siempre, aunque el mundo te diga
que eres inocente y que todo fue un incidente”. “Tu sabrás perfectamente que
todo era mentira y seguirás vagando en la obscuridad asta que alguien ¿pueda
salvarte?” Y si te salva será como tu cielo y tu infierno.

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